En Miranda, el dueño de una farmacia situada junto al Centro de Salud Oeste de dicha localidad, ha instalado un servicio robotizado que le permite dispensar las medicinas y medicamentos sin necesidad de moverse del ordenador. Se trata de una de las primeras farmacias en haber instalado un sistema de este tipo en la Comunidad de Castilla y León.El funcionamiento es muy sencillo. Cuando un cliente pide un medicamento, el ordenador envía una orden al dispensador de medicinas automático para que lo busque. Después, una turbina se encarga de impulsar un émbolo a través de un sistema neumático de tubos, transportando el medicamento solicitado. Entre las ventajas del mecanismo está, a parte de la automatización del sistema de gestión, el hecho de que los clientes de la farmacia ven reducidas los colas y el tiempo de espera.