Cada vez son más las formas en las que se presentan los medicamentos y medicinas, incluso para un mismo principio farmacéutico activo, como podría ser el de la simple aspirina (ácido acetilsalicílico), existen múltiples formas de presentación: geles, inyectables, cápsulas, pastillas, supositorios, comprimidos de liberación modificada, etcétera.
La elección de una forma de administración u otra dependerá de factores como lo urgente que sea que haga efecto el fármaco, la necesidad o no de aplicar el medicamento sobre la zona afectada, las condiciones y/o preferencias del paciente, etcétera.









