viernes 15 de febrero de 2008

Salud y alimentación: Comer fuera de casa

Tartera para comer sano en medicina naturalSi tienes que comer fuera de casa todos los días porque tu trabajo te lo impide, puedes utilizar la tartera para llevar una alimentación saludable y adecuada. Sólo tienes que olvidarte de congelados y hamburguesas, evitar el consumo de bollos y fritos, y llevar una alimentación variada que incluya cuatro huevos a la semana, tres veces pescado azul (sardinas, boqueros, atún, etcétera) y carne blanca, y dos veces a la semana carne roja y legumbres. Por supuesto, no nos debemos olvidar que una alimentación sana debe incluir verduras y lácteos y, a su vez, no debe abusar de la sal ni de los embutidos.

Los problemas más habituales y que nos llevan a engordar es el picar comida entre horas y el saltarse alguna de las comidas, sobre todo se debe desayunar bien, realizando un desayuno completo que incluya cereales, fruta, leche y yogurt. También hay que procurar realizar cinco comidas al día (una cada tres o cuatro horas), así evitaremos el llegar a casa por la noche y materialmente dejar seco el frigorífico. Además, debemos beber al menos dos litros de agua diarios y, por supuesto, hacer algo de ejercicio si nuestro trabajo es sedentario.

El inconveniente es que tendremos que cocinar todos los días para llevarnos la comida al trabajo, pero si llevamos una alimentación saludable y hacemos un poco de deporte, evitaremos engordar e incluso podríamos adelgazar.

Por otro lado, el uso de la tartera no debe ser sinónimo de comer mal y deprisa, la hora de la comida debe considerarse como algo fundamental, de hecho es fundamental para gozar de buena salud. No hay que comer de pie, hay que sentarte y comer pausadamente en un ambiente relajado, olvidándose del trabajo.

viernes 8 de febrero de 2008

Posible remedio contra el Alzheimer sin necesidad de medicarse

Medicina natural y un cerebro aquejado de AlzheimerCientíficos canadienses que se encontraban realizando una exploración quirúrgica en el cerebro de un paciente para tratar de disminuirle el apetito, descubrieron que al estimular un área determinada del cerebro, se potenció la capacidad de recordar del paciente. Este hecho ha abierto una posible vía para el tratamiento del Alzheimer.

La técnica empleada por los médicos canadienses, denominada estimulación cerebral, consiste en insertar unos electrodos para estimular determinadas áreas del cerebro. Así, pretendían reducir el ansia de comer de un enfermo que pesaba 190 kilos y que se había sometido sin éxito a otros tratamientos. Al final, el remedio no calmó el hambre del paciente, pero hizo que los científicos identificaran un área del hipotálamo, que, al ser estimulada, le hizo recordar con total exactitud una escena de hacía más de treinta años.

Los médicos están ahora aplicando esta técnica en seis enfermos que se encuentran en la fase inicial del Alzheimer. A dichos pacientes se les han implantado unos electrodos en el cerebro, alimentados por una batería instalada bajo la piel, que estimulan la zona del hipotálamo que parece encargada de reactivar la memoria.

jueves 7 de febrero de 2008

La enfermedad de las palomitas

Medicinas y la enfermedad de las palomitasHace unos meses la Administración de Alimentación y Medicamentos (FDA) de los Estados Unidos describió el primer caso conocido en el mundo en el que un consumidor compulsivo de palomitas de maíz había contraído una bronquiolitis obliterante, enfermedad que vulgarmente se conoce como pulmón del trabajador de las palomitas (popcorn worker's lung), o también como enfermedad de las palomitas.

La FDA habría recibido la comunicación de un médico de Denver en la que se informaba de la existencia de un paciente no fumador de 53 años, consumidor compulsivo de palomitas de maíz (al menos dos veces al día durante los últimos diez años), que había contraído esta grave enfermedad pulmonar, no por ingerirlas, sino por inhalar su aroma asiduamente.

La bronquiolitis obliterante fue descrita por primera vez en 2002 por el doctor Allen Parmet, un médico de Missouri que la identificó en ocho pacientes, todos ellos antiguos empleados de una fábrica de palomitas de maíz para microondas. Los síntomas de la enfermedad de las palomitas son tos persistente, falta de aire y silbidos al respirar, pudiendo evolucionar hacia una tipología muy grave que precisa de transplante pulmonar y, hasta ahora, sólo se había detectado en trabajadores del sector, nunca en consumidores. Se trata de una enfermedad pulmonar difícil de diagnosticar, ya que puede confundirse con la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) o incluso con el asma.

Los estudios realizados desde que se identificó la enfermedad han relacionado la misma con un aromatizante, el diacetil, un líquido amarillento que, mezclado con otros aditivos, se utiliza para proporcionar olor y sabor a mantequilla. En todos los casos estudiados, tanto en USA como en Europa, los trabajadores afectados presentaron los primeros síntomas entre diez y veinte años después de una exposición prolongada al diacetil.

Después de darse el primer caso en un consumidor compulsivo, la Administración de Alimentación y Medicamentos de los Estados Unidos está considerando cuidadosamente las medidas de seguridad y de regulación que puedan ser necesarias, como podría ser el retirar el diacetil de los alimentos.

Fuente: National Institute for Occupational Safety and Health.